sábado, 4 de abril de 2015

NADAR A COTRACORRIENTE

Artículo 290

El salmón es una especie única. Tiene que nadar contra corriente cuando llega su época de depositar los huevos para el nacimiento de una nueva generación. Vuelve al mismo lugar en donde sus antecesores desovaron. Y para ello tienen que nadar contra corriente con un gran esfuerzo, sin comer y luchando contra el caudal enorme del rio. Los padres mueren al desovar y los jóvenes tardan un promedio de dos años en volver a descender al mar.

“A veces uno tiene la sensación de ser como un salmón…Nadamos contra corriente con tal de poder educar.”  Esta reflexión es de César Bona, el único maestro español que opta al “Nobel de la educación” que otorga la Fundación VArkey GEM. Cesar en uno de los 50 seleccionados entre 5000 candidatos, es un maestro muy especial, atípico, cargado de vocación y de pasión.

Cada año son menos los salmones que retornan a los ríos españoles, y más graves los problemas para que se recupere la especie, esto está provocando que las poblaciones de esta especie, estén especialmente amenazadas por factores como la modificación de su entorno, como presas hídrica por ejemplo, por contaminación, sobrepesca y degradación de su hábitat.

Cesar comenta que si no fuera por los niños, en ocasiones, abandonaría todo. No le resulta fácil, nadar contracorriente, encuentra demasiadas amenazas en este sistema educativo tan fracasado, tan limitadora del potencial creativo, de la curiosidad; en el que no hacen otra cosa en ella, que “meter datos y más datos en la cabeza”, en la que “pasas un gran tiempo rellenado papeles con indicadores ponderados estándares” , en el que los libros de texto se convierten en una mochila, en una carga que pesa mucho y dejan de ser esa ventana al mundo, llevándose por delante la curiosidad y el espíritu crítico.

No es fácil nadar contra corriente, ni tan siquiera para un pez. Es más fácil hacerlo a favor y dejarse llevar por la fuerza del rio. Se necesita ahínco y firmeza en tus creencias para atreverse a soñar y a querer continuar navegando con tantos obstáculos. Es necesario constancia y persistencia en tus posturas para vivir en un entorno tan suicida, en busca de la verdad y de lo justo. Es fundamental tener tesón y ser muy tenaz en tu actitud para llamar a las cosas por su nombre y no con eufemismos.
César y muchos maestros de este país lo tienen. La cuestión es que se han convertido en la excepción y no en la regla. Este tipo de enseñanza debería ser el denominador común de nuestro sistema educativo. La enseñanza es cuestión de amar, de profesores que enseñen a amar el aprender y de enseñar a sus alumnos a ser creativos, críticos, humanos. ¡Ojala esa forma de enseñar que emana Cesar fuera contagiosa!

Tal vez así, nuestra especie y su esencia no corran el riesgo de desaparición. Tal vez así, seamos capaces de cambiar lo que no nos gusta del sistema. Gracias por el entusiasmo que pones Cesar, por no darte por vencido, por mostrar el lado práctico, creativo, humano y divertido de la educación. Creo que necesitamos muchos Césares en esto de la educación. Es hora de romper con ese modelo de enseñanza, tan uniforme y poco creativo en el que nos educamos. Deberíamos  aprender todos de este docente, deberíamos poner de nuestra parte, ser valientes,  ser responsables con la educación que impartimos. “El respeto y la autoridad, en educación, hay que ganárselo…No puedes obligar por ley a ello.”

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