lunes, 17 de enero de 2011

ESCUDOS Y ARMAS POLÍTICAS.

Desde luego que recrimino estos actos de violencia física y verbal.
Desde luego que recrimino que a una congresista de EEUU se le tirotee.
Desde luego que recrimino que a un Consejero de Cultura y Turismo le agredan al salir de su casa.
Desde luego que detrás de estos casos se esconden psicopatologías individuales.

Lo que no termino de entender es que estos actos se aprovechen políticamente, como arma, para responsabilizar al otro  o a la sociedad por su alto nivel de crispación. Tampoco entiendo el comportamiento de los políticos al utilizar estos hechos como escudo para defenderse de la agresión social en la que viven debido a sus privilegios.

Es cierto, estamos enfadados porque estáis mirando a otro lado cuando os hablamos de vuestros privilegios y cuando os pedimos  echar una mano en este periodo de crisis, dando ejemplo y legislando para terminar con tales abusos.

Seguiremos de forma pacífica, respetuosa, educada y civilizada pidiéndoos equidad social. Y por favor no nos etiquetéis de agresores o movilizadores sociales.

3 comentarios:

  1. Amigos de LA VERDAD CONGELADA, me gustaría hacer una precisión. Te sobra una palabra, tan sólo una, bueno, y una o disyuntiva. Me explico. Terminas diciendo: Y por favor no nos etiquetéis de agresores o movilizadores”. Yo sé lo que quieres decir. Pero parece que la “o” aunque sea disyuntiva equipara al primer adjetivo con el segundo. ¡Nada más lejos de la realidad!
    Yo estaría encantado de que me llamaran “movilizador” si ello fuera verdad. No creo que caiga esa breva, primero porque en este país no se moviliza nadie; y porque los medios no apoyan nuestro trabajo de concienciación.
    Un abrazo, y ánimo.

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  2. laverdadcongelada22 de enero de 2011, 1:39

    Completamente de acuerdo. Me refiero al sentido peyorativo y despectivo que muchas vecen anexan al término movilizador: manipulador, alterador de la normalidad, contracorriente etc.

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